jueves 20 de noviembre de 2008

¿Podrá China salvar al Mundo?

¿Podrá China salvar al mundo?
Buenos Aires, Argentina19 de noviembre de 2008

A medida que continúa avanzando la crisis, queda cada vez más en claro que la posibilidad de un posible decoupling por parte de las economías emergentes, con el que muchos nos hemos ilusionado, es cada vez menos probable.

A pesar de ello, varias de las economías emergentes han demostrado una mejor capacidad de respuesta ante la crisis actual, de lo que se les ha observado en episodios anteriores. Si bien el crecimiento económico de las economías emergentes se ha desacelerado, el mismo se mantiene en zona positiva.
Cuando surgió la crisis subprime, y cuando ya se comenzaba a pronosticar un posible impacto en la economía real, junto a la posibilidad del decoupling, se comenzó a hablar de la posible capacidad de la economía china de compensar la caída en el crecimiento económico global.


El pasado 9 de noviembre, el gobierno de China lanzó un plan de estímulo económico por US$ 586.000 millones, un plan similar al ejecutado durante la crisis asiática de 1997, aunque con otras características. Para el presidente del JP Morgan de China Equities, Jing Ulrich el paquete de estímulo económico: “Es el New Deal con características chinas”.

El plan generó expectativas mundiales ya que el mismo, al impulsar la demanda doméstica de China, podría implicar un aumento de las importaciones de aquel país con el consecuente incremento en la demanda externa de las economías afectadas por la crisis. El plan servirá entre otras cosas, para incrementar el nivel de ingreso de la población, mayores prestaciones médicas, educación, vivienda.

El paquete, además de un efecto concreto en la economía china, pretende generar un impacto en la confianza del sector empresario y de los consumidores de que el gobierno, buscará mantener el crecimiento económico para generar un efecto virtuoso sobre la misma. Para los economistas, el plan cubre varios aspectos vinculados con el impulso del consumo (vale recordar que en el plan anterior de la crisis del sudeste asiático, el foco se encontraba en la inversión en infraestructura).

Así, este paquete de estímulo económico que pretende mantener el ritmo de crecimiento de la economía china, reorienta la dinámica de sus componentes con una mayor dinámica en el consumo.
El plan chino con una fuerte orientación al consumo, genera en las economías en problemas una gran expectativa y el siguiente interrogante: ¿Podrá la economía de China ayudar a compensar la desaceleración económica global?

Al respecto no se escuchan muchas voces en positivo sobre esta idea. Para el economista y asesor del gobierno chino Cheng Siwei, la economía de dicho país debe primero resolver sus propios problemas antes de ayudar a otras economías. Cheng Siwei opinaba al respecto: “China carga y cargará con una responsabilidad parcial por la situación actual”, a lo que agregaba: “Pero la prioridad que se le presenta es resolver los problemas domésticos tales como el desempleo y una desaceleración en la actividad económica en lugar de ir a toda prisa a ayudar a otros”.

Es cierto que la economía china difícilmente pueda compensar en buena medida la desaceleración de la economía mundial ya que su PBI representa el 6% del PBI de la economía global. A menos se podrá esperar un mínimo aporte al crecimiento global que impida que la crisis sea más profunda aún de lo que será.
Adicionalmente a la posibilidad de que la economía china ayude a la economía global en crisis, surgió en el debate, la cuestión proteccionista. Para Siwei, la crisis derivará en una mayor integración: “Globalmente la desaceleración económica mundial producirá una más profunda integración regional porque un único país es más vulnerable a la crisis financiera”. Si esto se llegara a producir sería muy beneficioso para la recuperación económica global, aunque las expectativas son que la crisis genere un aumento del proteccionismo con implicancias en el agravamiento de la situación económica.

Además, la crisis implicará una reforma en el sistema financiero internacional y un incremento en la regulación del mismo, lo cual le quitará impulso a la recuperación económica cuando la misma se produzca.
¿Podrá China apoyar a la economía global? Este debate sobre las capacidades de la economía oriental de apoyar a la economía global en este momento de crisis, seguramente se mantendrá durante un buen tiempo. Los sucesos indicarán en qué medida podrá concretarse la expectativa generada.

Mientras tanto, el país oriental continuará con su acercamiento con Latinoamérica. Esta semana el presidente de China Hu Jintao estará en la región, previo a la cumbre Apec. Perú y China anunciarán el miércoles 19 la conclusión de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos.

La actividad del Hu Jintao en Latinoamérica, comenzará en Costa Rica donde buscará concretar la firma una decena de acuerdos y anunciar con su homólogo, Óscar Arias, el comienzo de negociaciones para un Tratado de Libre Comercio (TLC). Además existe la posibilidad de que China construya una moderna refinería de petróleo en Costa Rica para atender la demanda de la región, con una inversión de hasta US$ 1.200 millones en una acción conjunta de la Refinería Costarricense de Petróleo y la China National Petroleum Corporation. Posteriormente arribará a Cuba para entrevistarse con el presidente Raúl Castro, en una señal que refuerza las relaciones políticas y comerciales entre ambos aliados comunistas.

La crisis financiera internacional ha mostrado que más allá del cuestionamiento existente a nivel mundial acerca del liderazgo mundial de la economía estadounidense, no existe ningún país o grupo de países que pueda ocupar el lugar que ha sabido poseer durante varias décadas EE.UU.

Todavía Europa y los países asiáticos (China e India), que aparecían como potencias emergentes, se han mostrado incapaces de marcar un cierto liderazgo mundial, por lo que no es posible esperar que puedan hacer mucho frente a la desaceleración del crecimiento global.

Horacio Pozzo


Fuente: www.Latinforme.com